lunes, 17 de noviembre de 2008

Un maratón de 8 horas...

Domingo en la mañana, otra vez a la carretera. Esta vez con Fernanado. Mi compañero de aventuras con quien recorrí todo Portugal este verano.
Nos dirigimos hacia el norte de la isla, carretera de muchas curvas pero perfectamente asfaltada. Pocas rectas para adelantar pero con suficiente aceleración para hacerlo. Fernando tiene una BMW 1200 con mas de 100cv, yo estoy muy justito con mis 60cv.
Paramos una y mil veces en la carretera probando cualquier tipo de comida típica del lugar. Visitamos una feria agrícola y almuerzo en restaurante alemán. Lentos y desastrosos en el servicio, pero unos solomillos exquisitos con salsa de trufa... mmmm... impresionante!
Hora del café, nos dirigimos a un pequeño pueblo en el norte norte. Al confundirnos de carretera nos vimos envueltos en una pista forestal que decía "solo vehículos 4x4".... Madre mía la que se avecinaba!
Parecía la selva, una pista de tierra tortuosa, gravilla suelta sobre suelo duro, lo más peligroso. Estrecha, llena de árboles y matorrales a los lados. Era curioso que no tenía nada de polvo, podía circular pegado a mi compañero y sin problemas. Estábamos rodeados de plantas aromáticas. Primero romero, luego lavanda, mas adelante brezos... Kilómetro tras kilómetro, las motos en 1ª velocidad, Fernándo delante, yo le seguía con más esfuerzo por la inferioridad en potencia. La fuerza de su moto en baja velocidad era notable cuando nos encontrábamos terreno verdaderamente malo. Apenas apretaba el embrague y yo sin embargo, tenía que hacer marabalismos típicos de circo para negociar el tortuoso y penoso camino. De mayor quiero una moto como la de Fernando.. .jajajjaja
Sin rendirnos logramos terminar en perfectas condiciones. Ni un solo susto pero con los brazos destrozados. Ahora mismo me duele la muñeca derecha como si hubiera estado boxeando...
Volvimos a la carretera "civilizada", curvas y asfalto. Ya con las estrellas adornando la noche, enfilabamos a nuestras respectivas casas. Un dia de más de 8 horas sobre dos ruedas. Buen previo a la Patagonia. Próxima prueba será en barro, debo esperar a que llueva para recorrer alguno de estos caminos. La experiencia promete ser como mínimo interesante...